Cortometraje de Javier Fesser en colaboración con el comité español de Unicef, donde se muestran algunos de los problemas a los que tienen que hacer frente los niños y niñas del África subsahariana.
Binta tiene siete años, vive en una preciosa aldea junto al río Casamance, en el sur de Senegal, y va al colegio. Su prima Soda no tiene la misma suerte. A ella no se le permite aprender las cosas que ignora de este mundo. Binta admira a su padre, un humilde pescador que, preocupado por el progreso de la humanidad, está empeñado en llevar a cabo algo que se le ha ocurrido.