Chabier Aparizio, ponente del taller "la música con instrumentos caseros", puso a disposición de todos los asistentes al congreso un pequeño museo para que sus instrumentos quedasen en exposición.
El gran número de instrumentos fabricados con utesilios tan cotidianos como pajitas o cajas de galletas despertaron la admiración de todos aquellos que no pudieron resistirse a pasar por este pequeño museo.
Sin duda lo más sorprendente de este museo no era sólo la fabricación de estos instrumentos, sino también la capacidad de su creador para obtener sonido de calidad de cada material que cualquier otra persona habría considerado inservible.